Entre incoherencias te veas.

Cuando me gusta bromear entre las líneas de una conversación seria, suelo contestar con una ilación incoherente de palabras. O bien, empleo frases preelaboradas que, conectadas, no significan nada. A veces soy irreverente, cuando un día deseo serlo.

 

Me doy cuenta que soy adicto a la serotonina. Pareciera que en momentos de ansiedad y estrés mi cuerpo empieza a buscar la manera de producirla, como si fuera un bote de basura conectado a una fábrica y desde ella surge lo que a veces se quiere evitar; puesto que siente que le hace falta. Pero cuando no tengo momentos de estrés, también busco esa serotonina que no necesariamente está imbricada con lo que se vive en cada día, aunque una parte de mi dijera que sí. Tal vez sea el momento de decirle adiós. Pero, me da tanta tristeza dejarle… Y luce como algo tan intrínseco que no se me hace fácil decidir agotar las ideas que subyacen al interior de cada frase, al interior de cada reflexión abordada y sobrevalorada. Pero… que empiece la extrañeza. Quizás se encuentra debajo del encanto y arriba de la verdad. Y ya que hablamos de Física, podría recordar como las cosas caminan entre palabras y se retuercen recordando los tiempos que se vivieron, desde que alguien comía algo y desde que alguien se perdía de algo. Pero hoy no hay nadie. Esto es entonces porque la vida no refleja mas que compañías queriéndose despedir. Solo venimos para saludar y despedirnos. Pero no pareciera que fuera fácil. Sí, siempre me costo trabajo decirlo… Pero mientras mas trabajo te cueste es mayor peso y razón para sugerir que la vida camina sobre tablas frágiles. Nunca mucho costo poco cada palabra escrita, nunca poco costo tanto lo que no se dijo. Nunca antes y por tanto, nunca ahora. Si recuerdan cada palabra escrita, se perderán, si olvidan cada palabra escrita, hallarán la ilación a todo lo dicho. Que mis porqués y mis comos… no importan tanto, lo importante es que el gusto de escribir se preserva, independientemente si cada frase ya deja de sentirse conectada al mundo mismo. Tal vez la serotonina me distorsiona. Aunque la dopamina lo haga más. No por ello suena fácil, no por ello se vive fácil, no por ello se siente tranquilo aquél camino trazado. Me alejo pero me encuentro en cada esquina. Luego, no me puedo perder, luego, ni me debo alejar, porque estaré mas cerca de lo que siempre habré estado.

Al final… Si… es una oportunidad para estos chicos, eso es lo que deseo. Una oportunidad para que puedan crecer. Y no, no soy el rey.

 

Sepan que estoy más cuerdo de lo que imaginen. Los que me conocen de años, saben que suelo hilar y conectar frases que no guardan significado entre sí. Es por ello que me veo entre incoherencias. Ahora que, solo una vez en mi vida he dicho incoherencias que no recuerdo. Y fue cuando me pasé de Nizoral tabletas (no, no es nada que haga algo en el cerebro, solo es un antimicótico). Mi hermana estaba presente. Y me dijo que lo que decía no era coherente. Creo que fue en enero de 2001 cuando ocurrió eso. Bueno, el texto escrito arriba es aún un poco mas coherente de lo que suelo hablar cuando quiero ser irreverente.

Publicado por

eliasruiz

Serio, prudente para tomar decisiones, reflexivo, me gusta de disfrutar de una buena conversación a lo largo de una tarde. Me gusta aprender algo cada día. Me gusta disfrutar de la compañia de las personas que aprecio.

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